

El trabajo, por sí mismo, produce riesgos para la salud. Sus efectos se conocen como enfermedades laborales. Sus afectaciones al aparato muscular y esquelético se conocen como riesgos ergonómicos.
Estos se deben a la falta de una correcta ergonomía laboral en el puesto de trabajo. ¿En qué consisten? ¿Cómo se administran y minimizan? ¿En qué consiste su prevención? Hemos preparado este artículo para responder a todas tus dudas sobre los riesgos ergonómicos.

Los riesgos ergonómicos son las condiciones que pueden producir enfermedades profesionales relacionadas con músculos, nervios y tendones. Es decir, actúan sobre elementos de soporte y estabilidad del cuerpo humano.
Una correcta evaluación de estas condiciones parte de la normas ISO TR 12295, EN 1004-4 y EN 1005-4. De estas reglamentaciones surgen una serie de checklist que permiten la evaluación de cada puesto de trabajo.
Los riesgos ergonómicos son aquellos factores que pueden provocar padecimientos relacionados con músculos y esqueleto.
¿Qué aspectos consideran estas listas de comprobación? Revisemos los más importantes.
La postura de trabajo es esencial al momento de detectar los riesgos ergonómicos. Se define como la posición relativa de los segmentos corporales y el desgaste que produce en esqueleto y músculos.
Es decir, se determina si la postura es forzada, así como el tiempo que se mantenga de manera continua.
Con este fin se siguen las siguientes normas:
La productividad óptima de cada trabajador requiere de un ambiente sano, uno en el que se otorgue la carga de trabajo ideal.
Llamamos carga de trabajo al grupo de requerimientos físicos y psicológicos a los que se somete a un trabajador en su jornada. Es decir, el esfuerzo mecánico y mental que debe realizar una persona para cumplir sus tareas.
Los riesgos ergonómicos se minimizan otorgando una carga de trabajo posible sobre cada trabajador.
En este rubro del riesgo ergonómico se evalúan:

Una de las ramas más recientes de la evaluación de riesgos ergonómicos es la ergonomía ambiental. Es decir, el impacto del ambiente laboral sobre la salud física y mental de los trabajadores. Se traduce en su productividad y satisfacción.
Entre los factores que la ergonomía ambiental evalúa se encuentran:
Existen también otros factores que no son considerados por la seguridad industrial, pero que tienen un potencial como generadores de enfermedades profesionales.
Todo debe ser considerado con el objetivo de crear un ambiente seguro y saludable, que mejore la calidad de vida y la salud del talento.
La administración de riesgos ergonómicos tiene el objetivo de minimizar las enfermedades laborales derivados de ellos. Se trata de un ejercicio preventivo que se vale de estrategias y tecnología en bienestar de los equipos humanos.
Veamos algunas de estas soluciones.
Como lo hemos señalado, la ergonomía del mobiliario es uno de los aspectos que deben vigilarse como parte de la ergonomía del ambiente.
En este sentido, las estaciones de trabajo deben favorecer posturas naturales, el descargo de esfuerzo y evitar sobreesfuerzo mecánico. Además se debe conjuntar una buena iluminación, ventilación y un tránsito seguro.
El objetivo de la evaluación de los riesgos ergonómicos es crear espacios saludables y ambientes que produzcan bienestar laboral. Con este fin, una de las primeras medidas es acoplar los espacios para mejorar su ergonomía.
Con este fin, los encargados de seguridad laboral:
Mediante el uso de programas de gestión de riesgos es posible detectar y minimizar enfermedades profesionales provocadas por desgastes mecánicos o cargas de trabajo excesivas.
A través de este software, se pueden detectar puntos críticos, mapearlos y minimizarlos a través de checklist y recorridos de supervisión.
La formación continúa es determinante para implementar el adecuado uso de instalaciones y equipos.
Una capacitación que permite la instauración de buenas prácticas basadas en el conocimiento de las normas que rigen la salud ergonómica.
Uno de los efectos benéficos de la capacitación continúa sobre riesgos ergonómicos es la concientización de los trabajadores sobre este tipo de padecimientos profesionales.
Uno de los factores determinantes para minimizar riesgos ergonómicos es el autocuidado de los trabajadores.
Con ella, se consigue un mejor seguimiento de las medidas y prácticas para minimizar estos riesgos.
El cuidado personal, desde el reconocimiento de la propia capacidad y con el seguimiento de las normativas vigentes, es la más valiosa medida de prevención.
En esta medida, podemos afirmar que la evaluación de riesgos ergonómicos y su minimización es un esfuerzo conjunto de empresa y trabajadores.

Los riesgos ergonómicos son aquellos factores que pueden producir enfermedades laborales sobre el sistema músculo-esquelético. Entre ellos se encuentran la postura a la que obligan sus tareas, las cargas de trabajo y el mobiliario.
Con su análisis y detección, se crean ambientes de trabajo más sanos, se reduce la siniestralidad y se potencia el bienestar de los trabajadores.
En Prysmex te ofrecemos una plataforma de gestión de riesgo que te permite administrar y minimizar la siniestralidad ergonómica y sus efectos. Ponte en contacto con nosotros y conoce esta y otras de sus prestaciones.
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